Ayer, martes 4 de octubre, se celebró el Día Nacional del Voluntariado. Desde hace 13 años, María Cazenave es la coordinadora del grupo de voluntarios de ALPI, que hoy cuenta con alrededor de 30 miembros entre los colaboradores permanentes y los que rotan en diferentes actividades. Si bien la mayoría de los voluntarios de ALPI estudian carreras relacionadas con cuidado de la salud, este no es un requisito excluyente y las edades varían desde los 18 hasta los 70 años. Cualquiera que tenga la voluntad de ayudar puede hacerlo.

En ALPI, los voluntarios se acercan a los pacientes en el horario del almuerzo o por la tarde. “Su función es asistir al enfermo que no puede comer solo, hablar con la familia, llevarle alegría o escuchar”, explica María. Con más de 30 años de experiencia en el rubro asistencial, la coordinadora asegura que los buenos resultados se logran gracias a la continuidad en el servicio.

El primer paso del voluntario es preguntar al enfermero qué necesita cada paciente. En la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), por ejemplo, hay muchas personas internadas que no pueden comunicarse. En esos casos “usamos el método de acariciar y abrazar”, dice María. “Y si no podemos abrazarlos a ellos, nos acercamos a sus familiares. Nuestra misión es servir con pautas fijas. Dar de comer, escuchar, mirar a los ojos, estar en silencio”, destaca.

Cada año, voluntarios, pacientes y profesionales viajan juntos a Luján para compartir una jornada diferente de alegría, charlas y actividades lúdicas. Este año, el encuentro se llevará a cabo el 29/10, para darle cierre al Mes del Voluntariado.

Saludamos a todos nuestros voluntarios en su día y agradecemos especialmente la labor de María Cazenave que se ocupa con tanto amor y dedicación de nuestros queridos pacientes.

 

Para más información: concurrir los sábados entre las 16:00 y las 18:00 y preguntar por María Cazenave

Para ser voluntario: http://alpi.org.ar/es/contactanos/voluntariado/


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