Rehabilitación desde un equipo Interdisciplinario

 

Rehabilitación desde un equipo Interdisciplinario

Por Elizabeth M. Fariña, Médica Psiquiatra (MN 82765), Jefa del equipo de Salud Mental de ALPI.

 

¿Qué es esto?

Decimos palabras con mucha facilidad. A mi juicio, con demasiada. No siempre reparamos en lo que estamos diciendo. Podemos incluso no saberlo a ciencia cierta.

ALPI es una institución donde la Rehabilitación Neuromotriz se aborda desde el trabajo en un Equipo Interdisciplinario.

Según el diccionario, “Rehabilitar” es “habilitar de nuevo o restituir a alguien o a algo a su anterior estado”. Ya aquí comienzan las complicaciones. Coincidimos en que estamos hablando de un “alguien” completo, complejo, único, pero no siempre se produce esa vuelta a un estado anterior. Muchas veces, en cambio, el objetivo del trabajo deberá ser ajustado a distintos factores, como enfermedad, antecedentes, salud general, edad, y otros.

“Habilitar” es “hacer hábil, apto, capaz”, y una definición interesante en este sentido es la de “darle a alguien el capital necesario para que pueda negociar por sí mismo”. Ahora sí: darle recursos, opciones, instrumentos, y fortalecer su patrimonio físico y psíquico para que pueda manejarse solo de ser posible, o aceptando y gestionando la ayuda necesaria cuando la situación lo requiera.

Esto hacemos, y lo hacemos en Equipo.

Las áreas específicas  de Rehabilitación en ALPI son: Terapia Física, Terapia Ocupacional y Fonoaudiología. Cada una de ellas aporta experiencia, conocimientos y estrategias.

Durante la internación, es el médico fisiatra quien evalúa al paciente y programa su tratamiento individualizado, no en serie. Es como confeccionar un vestido o un saco a medida. Es el trabajo con los kinesiólogos, los terapistas ocupacionales y los fonoaudiólogos el que va persiguiendo cada objetivo pautado y manteniendo las ganancias cuando es posible hacerlo. Es el médico clínico quien supervisa las cuestiones de salud general, atento siempre a posibles intercurrencias y a parámetros físicos a regular. Enfermería está en el día a día del paciente, haciendo mucho más que controlar los signos vitales. Está en el contacto con la familia, en la ayuda para la videollamada, en cómo tiene el paciente su cabello, así como en si necesita que le traigan sus anteojos, y los enfermeros son sagaces evaluadores de su estado de ánimo. Salud Mental, el Equipo que yo coordino en ALPI, trabaja durante todo el proceso de la internación con el paciente, desde su llegada hasta su externación, pendiente de cada avance, de cada frustración, de cada necesidad de apoyo, y acompañando a la familia para sostener y promover la salud total, especialmente en las actuales y adversas condiciones que trajo la pandemia.

“Equipo” implica integración, cooperación, sostén mutuo e intercambio. Nos involucra con otros para una tarea conjunta.

“Interdisciplina” significa flexibilidad, puesta en común, organización de saberes, presencia y entrega, donde cada uno, desde su área de trabajo particular, brinda al cuerpo total de la Institución algo que es mucho más que una suma de conocimientos: es una potenciación de lo formativo, lo terapéutico y, fundamentalmente, lo humano.

Y esto es lo que hacemos, tanto durante las internaciones como en  el caso de los  tratamientos ambulatorios donde nos esforzamos por no funcionar como compartimientos estancos sino hacerlo como vasos comunicantes entre el paciente y su entorno, las distinta áreas mencionadas y otros profesionales intervinientes.

Esto es lo que hacemos cuando el paciente festeja poder mover el brazo que no movía, cuando se frustra por no poder articular palabras o por no entender su significado, cuando hay que reprogramar objetivos, cuando hay que ajustar expectativas irreales, cuando hay que potenciar su voluntad para mejorar su participación en la Rehabilitación, cuando diseñamos un plan de seguimiento para cuando ya no esté en nuestra institución sino que vaya a otra o regrese a su casa.

¡Hay tantos escenarios posibles como pacientes y momentos de cada uno de ellos!

Por otra parte, Dirección y Vicedirección Médica sostienen, asesoran y facilitan todo esta tarea.

Y contamos también con muchas otras personas de la Institución que participan y colaboran en esta co-construcción que nos reúne a todos, aún quienes no pertenecen  específicamente al personal de salud.

Para finalizar, quisiera remarcar que la enfermedad o el accidente muchas veces nos marcan límites. La idea del Equipo de Rehabilitación de ALPI es llegar hasta ellos, conscientes de no ser omnipotentes como para atravesarlos, y  a la vez  conscientes de la responsabilidad y del compromiso de no detenernos antes de alcanzarlos.

 

Contacto:

 (011) 4821-1200 Int. 406