Uno de los servicios que complementan el proceso de rehabilitación en ALPI es el Taping. Se aplica a los pacientes internados y también a los externados (bajo indicación médica) en las modalidades de Atención Ambulatoria y Hospital de Día.

De origen japonés, se trata de un vendaje elástico, hipoalergénico y autoadhesivo que se aplica en la afasia del músculo y permite que el paciente pueda mantener cierta movilidad; también se puede amoldar o cortar con el fin de logar su mejor funcionalidad. Además, es una técnica que pueden utilizar todos los profesionales que trabajan con el cuerpo del paciente: fonoaudiólogos, terapistas ocupacionales y terapistas físicos.

El taping activa los receptores de la piel y envía información al sistema nervioso con el fin de contraer o relajar el músculo, fijar una articulación o un realizar un drenaje. Se puede aplicar para diferentes patologías (articulaciones inflamadas, edemas, hematomas, etc.).

En Fonoaudiología, por ejemplo, la cinta de taping se utiliza para facilitar la deglución, para favorecer el cierre labial y para volver a darle información a los músculos que participan en la deglución. Se usa, sobre todo, en los pacientes que están iniciando su tratamiento como consecuencia de un ACV o eventos neurológicos.

Existen diferentes técnicas para utilizar la cinta y diversas formas de colocarla en la cara, todo depende del grupo muscular que se trate: alrededor de los labios, en los músculos que participan en la masticación, los músculos que participan en el cierre de la boca, o en el caso de una hemiplejia facial. Su uso lo decide el profesional luego de una evaluación del paciente.

Luego del uso de todos los profesionales que apliquen la técnica, la musculatura vuelve a recuperar el tono, aunque el proceso es muy lento y requiere de un uso diario prolongado.  Pero el resultado también depende del paciente; en algunos casos la técnica no funciona o produce enrojecimiento o alergia.

El taping no se coloca en cualquier lugar del cuerpo ya que, además del músculo, también se puede trabajar con las partes óseas y ligamentarias para poder fijarlas y contenerlas. Su principal beneficio es que es un vendaje activo, no fijo, que permite mantener la movilidad pero también brindar contención.

El taping es de venta libre en farmacias, donde se pueden adquirir rollos de 3m x 5cm de diferentes colores (piel, fucsia, rojo, blanco, negro, etc.). Dichas tonalidades no marcan la tensión de la venda sino, según sugiere su creador, la transmisión de energía. Es decir que si se quiere fortalecer o contraer un músculo se utilizarán colores fuertes. Por el contario, en el caso de buscar la relajación, se utilizarán colores más tranquilos. Puede durar de tres a siete días adherido a la piel pero si se enrojece o pica la zona de aplicación puede quitarse y renovarse, en caso de que se despegue. Aun así, se recomienda consultar con un profesional previo al uso del vendaje.

 

Contacto:

 (011) 4821-1200


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